domingo, 17 de julio de 2011

El Instante Y Nada Más...

En estado de desesperación decanto mis delirios, voy deseándote...
Pierdo La Noción del tiempo y del espacio, mientras mis dedos se deslizan sobre tus espacios.
Cada segundo transcurrido es un instante de éxtasis,
nada parece perturbar las sensaciones,
mi universo se ha centrado en el poder del tuyo.
De repente, llegamos, encontramos el instante y nada más,
presa fuimos de una nota, de una fuerza invisible que nos tiene conectados,
yo te busco en los momentos de mi aguda desesperación,
lo único que quiero es charlar con vos.
No hay nada afuera, hay mucho adentro,
se sale, se desborda, fluye hasta tus territorios,
de manera inexorable, el instante y nada más,
aparece y se traduce en el idioma de este sueño;
realidad aparte, negación que confirma la evidencia del encuentro,
la síntesis de nuestra mutua ociosidad.
Se diversifican nuestras pulsiones,
se unifican nuestras expulsiones, y entonces...
Entonces volvemos a disfrutar, del instante y nada más.

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